29mayo2012

¿El Grito ahogado por Paz Social?

Escrito por Karla Retamal en Columnas de actualidad

El Sábado 24 de Marzo escuché desde mi casa, bulla en la plaza. Pensé en el contexto social que vivía la Región, por lo que me imaginé que era una marcha más para repudiar la violencia que ejercieron Fuerzas Especiales contra los patagones y patagonas. Entre que hice una cosa y otra dentro de mi casa, arropé a mi hijo, y fui a participar de la movilización, convencida en que sería un paseo para mi hijo de casi ya un año, un día lindo de sol en esta agreste Patagonia. Llegué a la plaza y ya estaba acabando el acto. Me extrañó ver banderas blancas, que por cultura general significa rendición. Lo primero que pensé es ¿cómo?, ¿nos vamos a rendir?. ¿Por qué se están rindiendo?. Cuando para mí, ya el movimiento se ha mostrado fuerte y potente, glorioso, incluso con sus voceros con las energías puestas y con las luchas entregadas.

Comencé a rodear a las pocas personas que estaban agrupadas en un espacio que no era más que un cuarto de la plaza. Observé a sus participantes, la mayoría integrado por mujeres regias de calzas blancas, con cuerpos que demuestran tener tiempo y dinero para alimentarse saludablemente e ir al gimnasio lo necesario. Todas y todos con banderas blancas y con un aire de superioridad que nunca antes vi en las marchas anteriores, en las que me hice acompañar por mi hijo o fui sola.

En el escenario mientras anunciaron que se había acabado el show, un hombre mayor pidió hablar antes de terminar el acto y preguntó: “Sólo quiero que todos ustedes me digan cuál es la radio que ha apoyado este movimiento, ¿cuál es la radio que está por la paz de la región y porque no haya más violencia en nuestra Patagonia?”. Mi reflexión en un lapso de segundo fue  “qué importante que se diga a viva voz que en nuestra tierra no queremos más Fuerzas Especiales que vengan a golpear a nuestros hijos, madres, hermanas, abuelos, padres. ¡Qué importante es que se diga a viva voz que no queremos más violencia del Gobierno, violencia de no escuchar, de no sentarse a la mesa a dialogar el futuro de nuestra Región”. Pensé en gritar inmediatamente “¡Radio Santa María!”. Sin embargo, algo me parecía raro el contexto de la movilización. Dentro de mí gritaba “Radio Santa María!”, hasta que me di cuenta que mis propios pensamientos impedían escuchar lo que decían frente a mis ojos. El grupo de no más de 50 personas gritaba a viva voz “¡Radio Patagonia!”. Me descoloqué y pensé “¿se habrán equivocado?. ¿Radio Patagonia?. Nunca he escuchado en mi vida la Radio Patagonia”. A esta altura tengo que aclarar que en general en mi vida no tengo el hábito de escuchar radio, soy una tele-maniática de nacimiento, y si empecé a escuchar Radio Santa María, fue porque de voz en voz se transmitía que era este medio el que informaba en vivo lo que pasaba en las barricadas, en las protestas, los que estaban al día con las negociaciones y con los pensamientos de los dirigentes. Esta era la radio que informaba lo que realmente estaba pasando con los abusos de los pacos, con las vulneraciones de derechos en las calles, en las casas y en las familias… ¿Entonces por qué gritaban ellos Radio Patagonia?

Me di cuenta que estaba involucrándome en la marcha equivocada y empecé a dar vueltas a la plaza preguntándome: ¿Qué es la “Paz Social”?, ¿Qué se entiende por “Paz Social”?. Si para unos la paz, es que un grupo de personas se mantenga en silencio cuando debieran gritar “¡Queremos justicia!”, “¡Queremos dignidad!”, “¡daremos la lucha cueste lo que cueste!”; para otros paz social fue denunciar “no me tiren balazos”, “no golpeen a mi padre, ni a mi hermano”. Pensé también en que “paz” significó para muchos el tener dinero para comprar el pan del día a día, tener recursos para poner alimentos sobre la mesa, para los hijos, tener quizás un acceso digno a la educación que permita a la familia superarse. O simplemente para otros “paz” es que no hayan pacos fuerzas especiales entrando por las puertas de sus casas, rompiendo y golpeando todo lo que estuvo al paso.

¿Qué es la Paz Social? Para esas personas del sábado 24 de marzo, simplemente paz era que sus vecinos dejaran de andar gritando por las calles contra la Intendenta, que dejaran de andar quemando neumáticos en las barricadas, que dejaran de andar gritando JUSTICIA. Esas personas querían seguir viviendo en un mundo de bilz y pap, lleno de riquezas y lujos, sin hambre, sin frío, con educación de calidad, con salud fuera de Coyhaique, con alimentación saludable y con cuerpos de “mijitas ricas”.

A fin de cuentas, definitivamente no debí haber ido ese día a la plaza, mucho menos con mi hijo. Yo me quedo con la vieja rechoncha golpeando la olla en una manifestación gritando poder tener una vida de calidad para sus hijos. Me quedo con la  la representación de la viejita rechoncha gritando “el pueblo está en la calle pidiendo dignidad”; dignidad para su familia en la alimentación, en la salud y en la educación. La enseñanza que me queda es que “No siempre cuando el río suena es porque piedras trae”.

Karla Retamal

Trabajadora Social. Mis intenciones son juntar letras, sumar ideas, desahogar pensamientos, generar análisis sociales, y por qué no decirlo, liberar a la escritora escondida en la australidad de mi ser.

2 comentarios

  • Karla Konk
    16-06-2012 2:09 am |

    Karla Konk


    Estimado Felipe, mi columna tuvo varios sentidos, uno de ellos es efectivamente lo anecdótico, otro es plantear el cuestionamiento de qué se entiende por Paz Social dependiendo de la esfera desde la cual nos situamos en el mundo, y otro es de lleno plantear mi punto de vista en cuanto a qué entiendo yo por esta Paz Social, vinculado a los temas de Justicia Social y/o de "Dignidad Social" que es un concepto que resalta literalmente el movimiento social por Aysén desde sus bases. Desde mi punto de vista la libertad de expresión en el marco de un contexto democrático, por escencia tiene que ver con manifestar una opinión, lo que tú planteas en tu comentario está directamente relacionado por las fisuras que dejó la dictadura en nuestra sociedad, fisuras que tienen que ver con el miedo de discutir o plantear una idea de manera enfática, pues como bien tu planteas, en algún momento este País se interpretó desde dos polaridades que no lograron llegar a común acuerdo, lo que llevó finalmente a justificar el golpe militar y la posterior dictadura, y para qué extenderse en todo lo que esto significó, pero yendo al punto, una de las principales consecuencias (fisura social) fue perder la capacidad de escuchar una opinión enfática, una opinión distinta e incluso adversa sin pretender polarizar y llegar al extremo de la violencia. Ahora, me parece que violencia genera violencia, y luego de presenciar el actuar del gobierno mediante las Fuerzas Especiales contra las personas (manifestantes y no manifestantes) adherentes al movimiento Tu Problema es Mi Problema, surge en mi la postura enfática en cuanto a la opinión, que mantengo por cierto, de defender el hecho que manifestarse ante un derecho humano de justicia social no es violento, y por otro lado, que reclamar porque un grupo de personas meten bulla fuera de tu casa reclamando Justicia o "Dignidad" no quebranta la Paz Social, sino más bien la busca. Saludos!
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  • felipesanchez82
    29-05-2012 4:47 pm |

    felipesanchez82

    · Web
    Karla, si bien estuviste en la marcha equivocada, más allá de lo anecdótico de la situación, lo cierto es que es esperable que a partir de un movimiento como el de aysén, se genere un contra movimiento, que es el encargado de defender el establishment.
    Lo preocupante de esto, es que a partir de la polarización de las opiniones, se genera la violencia y el conflicto social más descarnado. Esta situación ya ocurrió a principios de los 70's y fue el aliciente para que el ejercito, argumentando su "amor por la patria", interviniese la vida civil de forma tan sangrienta y criminal como lo hizo.
    También es preocupante la posición que tomamos nosotros los violentados, los demandantes, o como quieras llamar a los ciudadanos que estamos a favor de las demandas sociales, ya que también es una posición que bordea la violencia. No lo digo con ánimo de culpar ni defender a nadie. Es propio de un pueblo eternamente pasado a llevar y tratado como esclavo, recibiendo migajas de los poderosos. Lo digo porque es riesgoso, no podemos permitir que el legítimo derecho de pedir lo que consideramos justos, nos haga perder el horizonte y por ende, sentirnos dueños de la verdad, reduciendo al otro (que no está de acuerdo con nosotros) a una tropa de imbéciles. También hay que incluirlos en este nuevo Chile que pretendemos formar. Saludos!
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