22mayo2012

De la balserita de Aysén al retiro de don Faustino en la Patagonia

Escrito por Alejandro Lezama en Columnas de Cultura

Sucedió hace varios años. Estaba trabajando en Puerto Cisnes, concretamente en Puerto Gala, cuando divisamos una niñita que arriba de un pedazo de plumavit, navegaba para llegar a la escuela, pues la pasarela se había estropeado producto del mal tiempo. Le pedimos a la niña que repitiera su pequeño periplo, con la intención de fotografiarla y enviar una nota a la prensa regional, para así exponer el caso y apurar la reposición de esta pasarela.

Lo que sucedió luego fue un torbellino mediático difícil de preveer, por lo menos para mi inexperiencia en el ámbito de la comunicación estratégica.  El caso, bautizado mediáticamente como “La balserita de Aysén”, rápidamente escaló a la prensa nacional y de ahí al matinal de TVN y noticiero de Megavisión. Llegaron a esta apartada zona, equipos de prensa de varios canales y en el municipio se comenzaron a recibir donaciones de todo tipo para esta pequeña niña que no suficiente con vivir en uno de los rincones más aislados de la Región de Aysén, se veía obligada a deambular en un pedazo de plumavit para llegar a su escuela. La balserita viajó a la moneda y los candidatos presidenciales de ese entonces esgrimieron este caso para hablar de la inequidad en la educación. Incluso algún astutillo reportero de Santiago, se ganó un premio por desenmascarar el supuesto montaje de este caso. Finalmente, pese a la ira del Intendente de ese tiempo, la exposición mediática sirvió para apurar un conjunto de inversiones en Puerto Gala, el cual fue reconocido posteriormente oficialmente como pueblo. Sinceramente, dudo que para Carolina Pate (ese es su nombre), este episodio sea un buen recuerdo, o tal vez sí. El caso es que difícilmente va a poder obviar este pasaje de su vida. Hace poco en las estanterías de una biblioteca vi un libro infantil inspirado en su historia.

El caso volvió a mi mente producto de un reportaje documental titulado “El retiro de don Faustino en la Patagonia” En el, un equipo de realización neoyorquino se traslada al Lago Ohiggins, en las postrimerías de la Región de Aysén, para conocer a don Faustino Barrientos, hombre de pocas palabras que vive solo hace 50 años en aquel apartado rincón del mundo. La serie de televisión online se llama “Far Out” y retrata estilos de vida remotos y solitarios, al más puro estilo de “into the wild”. Paralelamente, un artículo de Roberto Farías para un blog de revista Paula, titulado “Disculpas para un ermitaño”, ahondaba sobre la realización de este documental y el impacto que había provocado para la vida de esta persona un anterior reportaje sobre su vida.

¿Qué une estas dos historias? Aparte de suceder en la misma región del planeta, me llevan a reflexionar sobre la mirada de la masividad y los territorios simbólicos. Desde los primeros diarios de viaje, pasando por los tiempos en que la antropología describía culturas exóticas para la colonia de turno, hasta los actuales tiempos en que la diferencia y el exotismo parecen ir en retirada en pos de una aparente uniformidad globalizadora, la búsqueda por el otro, por la diferencia, sigue siendo uno de los motores más poderosos al momento de generar el desplazamiento del ser humano hacia las latitudes más extremas del planeta. Ya sea por un afán hedonista o por la búsqueda de conocimiento, la aproximación a la otredad es un encuentro que impacta a ambas partes. El caso de la conquista de América, quizás el ejemplo más radical y de mayor alcance, ya que da cuenta de que el encuentro entre dos mundos es una escalada inevitable de cambios, que al margen del sentido de la fuerza y la hegemonía, impacta en todos los actores involucrados.

Cuando los realizadores del reportaje van con su cámara al encuentro de don Faustino, van en busca de algo que ya conocen. En gran medida el realizador ya sabe lo que va a encontrar, pues lo que interesa no es lo que encuentra, sino lo que se devuelve sobre su propio mundo. La otredad es un espejo difícil de traspasar, pues corremos el riesgo de sólo mirar el reflejo y no aprender nada. Hay quienes dicen que el conocimiento del otro es un imposible, pues este mecanismo nos impide empatizar con otro mundo que no sea el propio. En el reportaje escrito, el periodista le termina pidiendo disculpas a Don Faustino por haber impactado su mundo a tal punto, que producto de haber mencionado que mantenía armas en su vivienda, fue citado a Coyhaique por la justicia y perdió animales. Don Faustino se limita a decir “Es el destino, qué le vamos a hacer”.

El privilegio de don Faustino es haber permanecido más de 50 años al margen de la sociedad de consumo, su destino es ser encontrado algún día y que una niña lo reconozca en Coyhaique y le diga “usted es el hombre del fondo de la Patagonia que salió en una revista”. La masividad utiliza a la balserita y a don Faustino como personajes para ver lo que quieren ver en ellos. Poco importa la historia de vida y el cambio que en ellos ha significado este encuentro inevitable con el otro. De muy poco sirve la culpa del cambio. Este encuentro ha sucedido por miles de años y con resultados bastante más lapidarios para los encontrados. El punto es que el esfuerzo y foco del trabajo audiovisual, debe estar más que en minimizar el impacto, en retratar lo mejor posible el punto de vista del otro, para que de esta forma podamos romper el espejismo de mirarnos a nosotros e intentar aprender algo realmente nuevo.

Referencias:

Para ver el video “El Retiro de Faustino en la Patagonia”

http://www.vice.com/es/far-out/faustinos-patagonian-retreat-part-1

Reportaje “Disculpas para un ermitaño”

http://www.paula.cl/blog/reportaje/2012/03/30/disculpas-para-un-ermitano/

Sobre la película “Into the Wild”

http://es.wikipedia.org/wiki/Into_the_Wild

Sobre la balserita de Aysén

Goglee, no sea flojo

Alejandro Lezama

2 comentarios

  • anahi
    19-03-2013 12:00 pm |

    anahi


    Muy Cierto! Cuando vi la nota en televisión me pareció curiosa. Lo que ademas era un juego de navegación en balsa se mostraba como la via para llegar a la escuela. interesante. Lo que nunca hicieron mencion es que esta niña era media pascuense. Conocí a su padre con sus inconfundibles rasgos de la etnia pascuense, que como muchos pobladores de Toto, costaba entender cómo llegaron alla...o de que historia anterior venian huyendo. El asunto es que la relación de ellos con el mar es casi magnética! no creo que haya estado sufriendo atemorizada en su desplazamiento en balsa ...o que era algo casi tormentoso, que se daba a entender por Tv y que generó impacto. Ahi se ve el abismo de realidades y la asimetria de invasión de un individuo (digase faustino,carolina..) versus esta mega maquina de despliegue mediático en que NO interesa plantear las cosas en su justa dimension , si no mas bien generar impacto.
    Responder
  • Carlos Patagonia
    03-06-2012 12:51 am |

    Carlos Patagonia

    · Web
    Excelente reflexión... me ha hecho pensar tu columna! La importancia de mostrar la vida de gente que vive en condiciones especiales nos enriquece a todos... pero si eso significa hacerlo parte de un negocio mediatico donde el involucrado al fin poco importa, nos hace recordar como gira el sistema hoy en día.
    Responder

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